Mariola Hernández Quesada y Nuria Blaure en #ProyectoMujer Foto:IndioHill

Os presento a mis invitadas de hoy en #ProyectoMujer: Mariola Hernández Quesada (Linares, 1966). Abogada y coach. Nuria Blaure (Madrid, 1994) Grado en publicidad, protocolo y organización de eventos.

 

Si hubiera que elegir un hastag a la medida para ella, podría ser #EnPerpetuoCambio. Porque Mariola Hernández Quesada ha renunciado a cualquier tentación acomodaticia para tomar decisiones que la llevaban a empezar de cero, o casi. Y siempre ha sido valiente y poco convencional.

Lo fue cuando se casó antes de terminar la carrera, en una decisión controvertida que no todos entendieron.  También cuando puso en marcha su primer despacho de abogadas estando embarazada de Nuria, su única hija. O cuando montó el segundo bufete, hasta  que la ficharon como asesora jurídica en una promotora en pleno boom de la construcción -«con sueldo de ministra», puntualiza-. Unos años después el boom hizo crack y tras una temporada en galeras salió y se buscó lo vida como administradora de fincas. «Hasta que un día me vi en un garaje de Leganés hablando con un megáfono a 500 personas y me dije: ¿Pero esto qué es?».

Mariola no ha olvidado la sensación de revolución interior que en ese momento la condujo hasta el coaching, disciplina apenas conocida entonces,  y mientras se formaba creó con otra socia  Lex Fam, despacho especializado en derecho de familia, inmobiliario y urbanismo en el que hoy nos encontramos. Allí  atiende a sus clientes con su vis de abogada y  organiza su agenda profesional como coach especializada en liderazgo.

Situado en una de las arterias del barrio de Salamanca de Madrid, es un lugar luminoso y acogedor, con cuadros de arte abstracto,  libros boutique y flores frescas que espantan el fantasma de la funcionalidad extrema y fría de otros bufetes. El escenario donde ella y su hija, recién graduada en una de las carreras universitarias que estudia, nos han citado para este #ProyectoMujer que hoy lleva sus nombres.

Describidme la foto fija de vuestro momento actual

Mariola- Diría que es un momento de cambios, evolución y aprendizaje.  De gratitud por lo que la vida me ha dado y de ilusión por el futuro.

Nuria- Graduada en una de mis carreras, y recién entrada en el mundo laboral de mi futura profesión. Ilusionada y con ganas de no parar de aprender y crecer.

Mariola Hernández Quesada, abogada y coach. Foto:IndioHill

¿Cuáles han sido la experiencias claves en vuestra evolución?

M -Son bastantes.  La muerte de mi padre a los 12 años; quedarme sin trabajo en plena crisis, después de tener un puesto relevante durante años y un gran sueldo; mi divorcio, la muerte de mi madre y mis dos hermanos en solo tres años, mi búsqueda de sentido encontrado gracias al coaching y actualmente mi dimensión mas “ayudadora”.

N -El momento en el que decidí comenzar en tercero de carrera a estudiar publicidad e identificar mi pasión. Yo había sido una estudiante rebelde y me costó un poco encontrar mi camino. Pero cuando murió mi abuela encontré un diario que yo había escrito a los ocho años en el que ya decía que quería ser publicista.

¿Qué tópicos sobre la mujer deberían ser abolidos?

M –Que las mujeres conducen peor que los hombres, que somos más sensibles que ellos (cuando en realidad ellos lo demuestran menos), que las mujeres cocinan mejor y que los hombres son más hábiles para las chapuzas del hogar… entre otros.

N- El de la debilidad de la mujer.

¿Qué creéis que tiene que cambiar para que lleguemos a una igualdad real hombres y mujeres?

M– La percepción del mundo sobre que todos tenemos el mismo potencial y podemos llegar a conseguir los mismos objetivos, si nos lo proponemos y se nos dan las mismas oportunidades. Integración de los hombres en los roles típicamente femeninos y de las mujeres en los masculinos. Interacción constructiva, sumar y sumar más que restarnos  unos a otros.

N– El victimismo. Y el tema de la maternidad. Cuántas veces  hemos escuchado que no se ha contratado a una mujer por estar en edad de gestación, al dar por hecho que tendrá una baja por maternidad.  Pero nadie deja de contratar a alguien que escala montañas como hobby y se puede romper una pierna  que le deje tres meses de baja.

Nuria Blaure, publicista. Foto:IndioHill

¿En algún momento te has sentido minusvalorada por ser mujer?

M– Sí. Hace años cuando, siendo la directora de la asesoría jurídica de una empresa, se contrató a otro abogado para darme apoyo y codirigir conmigo, ofreciéndole un sueldo superior por el hecho de ser hombre y mayor que yo. Ese hombre sería mi futuro marido y resolvimos el desequilibrio compartiendo al 50% la suma de nuestras retribuciones mensuales.

¿Qué es para vosotras el feminismo? ¿Cómo debería ser?

M- Lo siento pero no me gusta el termino feminismo puesto que polariza mi visión de lo que debe ser un movimiento en el que hombres y mujeres (digo primero hombres) sumen y se complementen. Yo prefiero un término como “inclusismo”. La inclusión es un enfoque que integra la diversidad de las personas  y gracias a ella nos enriquecemos mutuamente.

N-Partiendo de la base de que el concepto como tal no me gusta, el feminismo debería ser una conciencia conjunta de todos los seres humanos (tanto hombres como mujeres) sobre la igualdad, las oportunidades, la justicia…

En igualdad de condiciones, ¿hay que favorecer a la mujer para caminar hacia la igualdad o es una trampa?

M- Pues aquí tengo que reconocer que siempre me debato entre lo que me dice el estomago y lo que me dice la cabeza. No estoy de acuerdo en forzar la intervención de las mujeres en determinados ámbitos, pero reconozco que la historia cambia a base de golpes de efecto o de eventos disruptivos,  y llegara el día en el que no haya que forzar nada pues se  reconocerá por igual el talento femenino y el masculino.

N- En mi opinión es una trampa. No habría que favorecernos, sino igualarnos.  Es decir, que no nos contraten por llenar el cupo de mujeres en una empresa, sino por nuestra valía, por el trabajo, las ganas…

¿Cuáles han sido las decisiones más importantes de vuestra vida?

M- La más importante esta por llegar.  El resto no han sido decisiones, han sido la consecuencia de mis actos e inquietudes.

N- De momento no creo que haya tenido que tomar una decisión que considere tan crucial. Quizá el decidir irme fuera de España unos meses, ya que por mi edad, estudios y situación laboral creo que es el momento perfecto.