«Me digo a mí misma que no sé nada del amor para poder recuperarme. Me estoy recuperando de una fantasía que proyecté en el cuerpo de un joven. Me regalaba música, lengua y dedos y una cara que gemía enterrada en mi coño. Nunca me voy a recuperar de haber estado tan viva». Despierto (del todo) con cada párrafo de Melissa Broder. Ya lo advertí:…