La presidenta de CIMA Cristina Andreu habla con Virginia Galvín en #ProyectoMujer

Mi protagonista hoy en #ProyectoMujer es Cristina Andreu (Casablanca, 1960). Cineasta y presidenta de CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales)

Los abanicos rojos con la leyenda “más mujeres” que iluminaron la noche de los Goya 2018 con un grito coral y reivindicativo de igualdad salieron de su habitación de hotel. Aquel día, Cristina Andreu (Casablanca, 1960), no era aún presidenta de CIMA, pero ya llevaba muchos años combatiendo en su trinchera. Esta cineasta y profesora de cine que arrancó su carrera dirigiendo a Fernando Fernán-Gómez en un cortometraje cuando aún era estudiante, dice que respiró sus primeros aires feministas en las páginas de “Mujercitas”, la novela de Louisa May Alcott: “Quería ser Jo March”. Es decir, la independiente, la luchadora, la creativa y la más fuerte de las protagonistas de una novela que alumbró a toda a una generación.

Cuando la conocí, hace algunos años, Cristina vivía en Israel y me impresionó una frase que me dijo: «No existe una palabra en el diccionario que refleje la condición de madre cuyo hijo ha muerto». Esa ausencia del hijo es una presencia viva en ella, de ahí que se declare «madre». Y, además, “reinvindicativa, feminista abolicionista (de la prostitución, de los vientres de alquiler…etc). ¿Un par de datos más antes de escucharla solo a ella? 1. Cristina defiende un discurso radical envuelto siempre en tono de tolerante respeto y aderezado por la duda como imprescindible compañera de viaje. Y 2. En CIMA admiten a los hombres como socios.

 

Preséntate. ¿Quién eres?

Soy Cristina Andreu, tengo 58 años, he trabajado en el mundo audiovisual. He sido madre y lo sigo siendo aunque mi hijo haya muerto. Soy muy perezosa y por lo tanto muy activa, soy muy miedosa y por lo tanto muy valiente. Y creo mucho en las asociaciones y en la participación colectiva, aunque por otro lado me encanta estar sola.

Descríbeme la foto fija de tu momento actual

Estoy ilusionada por ser presidenta de CIMA, ya que me parece importante que se alcance la igualdad y sobre todo luchar por las más jóvenes. Supone muchísimo trabajo no remunerado, y me parece muy bien que sea así. Profesionalmente no hago lo quisiera, creo que para muchos trabajos me consideran muy vieja. Me gustaría rodar un documental y seguir dando talleres, pero  por otro lado solo pienso en estar tumbada.

¿Cuál ha sido la experiencia o experiencias claves en tu evolución?

Supongo que darme cuenta desde bastante joven de que ser mujer era más difícil que ser hombre. Aunque me encanta ser mujer. Yo era muy nerviosa y tímida, pero ya en la escuela de cine me di cuenta de que al dirigir me salía una seguridad de no sé dónde.

Otra experiencia, esta terrible, es haber estado con un maltratador que consiguió convertirme en una piltrafa, pero pude dejarle y continuar aunque el daño ya estaba hecho para siempre. Y, por supuesto, la muerte de mi hijo. Todos los días me acuerdo de él. Antes de su muerte fueron años muy difíciles en los que me encontré muy sola.

¿De qué o de quién dirías que has aprendido más?

No lo sé, quizás de mi abuela, sobre todo porque me daba seguridad. Pero no he tenido una figura clave como el maestro de Albert Camus. De Isabel Coixet, su perseverancia. Y ahora de Luis [su pareja]. Sus continuos intereses me tienen siempre admirada.

¿Cuáles son los tres valores/principios que consideras más importantes?

La empatía-solidaridad. La fidelidad en todos los aspectos. Y la constancia.

¿A qué crees que ya no llegas a tiempo?

A tantas cosas…Pero no me importa mucho.

¿Cómo te ves dentro de cinco años? ¿y de diez?

Espero poder seguir siendo independiente. Pero sobre todo me gustaría no tener que luchar tanto.

¿Cuál era tu ambición de niña y cuánto se parece a lo que has logrado?

Cuando miro para atrás me da pena ver a esa niña y saber todo lo que le va a tocar pasar. Pero mi ambición era sobre todo ser independiente y creo que lo he logrado.

Cristina Andreu y algunas compañeras de CIMA

¿Qué crees que tiene que cambiar para que lleguemos a una igualdad real hombres y mujeres?

Sobre todo que los hombres se den cuenta de verdad de que no pueden tratar a las mujeres como las tratan. Que se les caiga la cara de vergüenza al conocer la brecha salarial, las escasez de mujeres en puestos directivos. Tenemos que seguir luchando mediante cuotas y todo lo que podamos utilizar. Me impresiona que la mayoría de los hombres no estén tan indignados como nosotras. No hablo de todos los hombres, hay algunos que sí nos apoyan, pero son minoría.

¿En algún momento te has sentido minusvalorada por ser mujer?

Continuamente he sentido que me faltaban al respeto, tanto en las relaciones profesionales como en las personales;  y lo increíble es que no se han dado cuenta.

¿Qué es para ti el feminismo?

El feminismo es el único movimiento que lucha por la igualdad entre mujeres y hombres. Y eso conformará una sociedad más justa y una estructura de poder diferente que,  aunque no puedo saber cómo será, estoy segura de que mejor que la actual. Por lo menos que nos dejen probarlo…